El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, y el tetracampeón mundial de la Fórmula 1, Max Verstappen, posaron junto a un Carcross en Kigali, Ruanda, en el marco de la Asamblea Anual de la FIA y la entrega de premios de los campeonatos mundiales FIA.
El tetracampeón mundial de Fórmula 1 participó en una jornada organizada por el Automóvil Club de Ruanda dedicada a las bases del deporte motor, con el objetivo de inspirar y guiar a jóvenes pilotos. La misión del programa Carcross es ambicioso: hacer que el automovilismo sea más accesible e inclusivo en África.
Verstappen se mostró visiblemente conmovido por la pasión que presenció entre los jóvenes ruandeses.
«En todo el mundo, todo es cada vez más caro, así que cuanto más puedas desarrollar el automovilismo en su propio país, más accesible será para los jóvenes» expresó.
«Creo que es fantástico tener esa posibilidad y espero que estimule a todos estos chicos para que quieran ser pilotos de carreras o ingenieros en el futuro».
El Carcross es actualmente la especialidad elegida por la FIA para lograr un deporte motor más accesible y económico a nivel mundial por iniciativa del presidente de la FIA Mohammed Ben Sulayem.

